Cambios de look radicales

Cambios de look radicales: A qué se deben y por qué atreverse

Hola chic@s, espero que vuestra semana esté yendo fenomenal.

Hoy vamos a hablar un tema que me encanta y trae diferencias de opinión, y es que si hay algo que nos genere adrenalina a la mayoría de las mujeres es un cambio radical de look. Sin embargo, son sólo unas pocas las que se animan a dar el paso. A veces, por temor a que no les favorezca, pero en la mayoría de casos, por temor a la opinión de los demás. Tenemos un grupo de mujeres que se sienten seguras con su look “de toda la vida” y se aferran a éste (no necesariamente tiene por qué ser el más favorecedor en su caso, aunque nunca lo sabrán). A este grupo de mujeres pertenecen aquellas que se te acercan tras tu nuevo look, te miran asombradas y entonces te hacen la pregunta más absurda: “¿¿Que te has hecho??” (además así, con énfasis y esta cara).

Con esta introducción seguramente más de una de mis queridas lectoras se está sintiendo identificada, y es que si te sientes identificada, es por que como yo, perteneces al grupo reducido de mujeres valientes que se animan a cambiar radicalmente de look.

Hoy hablaremos de las posibles razones que nos llevan a cambiar de look de forma radical, y por qué ésta es una práctica respetable y saludable, como igual de respetable es el no cambiarlo.

Y es que este tipo de cambios más notorios o atrevidos generalmente están muy ligados a emociones internas. Muchas veces no nos damos cuenta y lo hacemos inconscientemente, pero la realidad es que se suelen producir en momentos especiales de nuestra vida.

Todas aquellas mujeres (y hombres, por qué no) que nos hemos atrevido a cambiar significativamente de look, si nos paramos a pensar, seguramente nos daremos cuenta de que en ese momento atravesábamos alguna situación personal particular. Puede ser desde un cambio de trabajo, una mudanza, una ruptura amorosa, una nueva relación, a incluso situaciones tan delicadas como problemas emocionales que nos han causado una etapa de desánimo, y ahora, comenzamos a remontar. Nos sentimos vivas, o queremos sentirnos vivas, y no está mal porque de hecho, lo estamos.

Muchas veces el cambio de look se debe a que estamos evolucionando como mujeres, creciendo como personas, y nuestro estilo debe acompañarnos. Esa evolución personal interna debe reflejarse en nuestro exterior.

El cambio nos ayuda a sentirnos renovadas, vernos distintas, más guapas, liberadas y con más confianza (sí, todo eso).

Es cierto que no todas las mujeres se atreven a cambiar, como también es cierto que no a todas las mujeres les gustará tu nuevo look, pero eres tú quien experimentas el cambio, quien experimentas lo que te produce ese cambio: más confianza en ti misma, más energía, más autoestima. No dejes que quién no ha experimentado nunca estas sensaciones te prive de ellas.

Hairpush.com

Es cierto que una melena larga y bien cuidada siempre lucirá bien, pero eso no quiere decir que tengas que mantenerla igual por el resto de tus días.

Cuando hablamos de cambios de look radicales generalmente hablamos de cortes de cabello o cambio radical de color. Aunque hay muchas otras cosas que también podemos hacer para cambiar o complementar nuestro cambio de look, éstos suelen ser los más notorios y frecuentes.

Al fin y al cabo, el pelo crece y siempre podrás volver a tener el largo o el color de antes.

Lo importante es que tú te veas bien y te sientas cómoda con el cambio.
Es cierto que pueden influirnos lo que nos digan los demás, pero si hay algo que he experimentado en carne propia, es que nunca complacerás a todos. Están los que te dirán: ‘Largo te quedaba mejor’, y los que te dirán ‘te sienta fenomenal ese corte’. Los que te dirán ‘que loca estás’, y los que te dirán ‘rubia estabas mejor’… Como si les hubieras preguntado su opinión… Nunca podrás complacer a todos, por lo que si es un cambio con el que tú te ves bien y a tu pareja le gusta, no hay que darle más vueltas, está perfecto.

Si a alguien no le gusta tu nuevo look, pues que no se lo haga. Así de sencillo.

Ellahoy.es

La rutina diaria a veces puede agotarnos, hacernos sentir cansadas y/o aburridas. Si esto te ocurre y notas que tus niveles de autoestima bajan, es el momento perfecto de animarte a un cambio de look.

Tal vez no te animes con un corte pixie, pero sí con un bob. Tal vez no te animes al rubio platino, pero si a unas mechas, o no te animes al negro pero sí al castaño oscuro. No importa, si tu cuerpo te pide un cambio, ¡anímate! Te ayudará a sentirte mucho mejor.

“¿Y si me arrepiento?” Bueno, siempre cabe la posibilidad, es el riesgo que hay que asumir, pero para reducir las posibilidades, antes de hacer tu cambio, asesórate, infórmate qué cambio será el más adecuado para ti. Ten en cuenta tus rasgos faciales, el tono natural de tu piel, tu color de ojos, y piensa qué es lo que quieres proyectar. De la actitud depende el 80% del éxito.
Si quieres animarte a un corte pixie, estudia los diferentes tipos de pixie, los hay más dulces, más clásicos, más chic, o más cañeros. Todo depende de la actitud que tengas y quieras expresar con tu nuevo estilo. Para el otro 20% ten en cuenta, como te comentaba, tus rasgos y características físicas. Pero créeme, tan solo es el 20%.

Renuévate por dentro, crece, evoluciona como mujer, y cuéntaselo al mundo sin decir una palabra :)

Y por favor, si eres de las que no te animas, cuando alguien sí lo haga, si tu opinión no va a ser edificante, no la des, que no te la han pedido ;)

¿Y tú, te atreves?
Este post pertenece a El Blog de Judith fl, echa un vistazo al contenido de su blog.
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